martes, 6 de septiembre de 2011

EL CIRCO DE TRES PISTAS

Libro de JONES LOFLIN Y TODD MUSIG*

En un circo de tres pistas, el jefe de pista es el principal responsable en el éxito de esa empresa, porque debe enlazar las actuaciones en todos los números y mantener el interés del público, atrayendo su atención a la pista apropiada y en el momento oportuno, para que nadie se pierda nada; y aunque no puede estar en todas las pistas a la vez, debe garantizar que cada número empiece y termine en el momento adecuado y que sea de calidad.

Por lo tanto, debe utilizar solamente los números que contribuyan al éxito general del circo; eso significa que no todos los números tienen cabida, ya que es esencial que cada número sirva a un propósito dentro de la pista correspondiente; Además, debe analizar si dispone de los recursos necesarios para hacer que el número tenga éxito, por ejemplo, espacio en la pista; y debe considerar la ubicación de ese número dentro del programa para lograr una actuación efectiva, la cual puede lograr si programa los números importantes en diferentes momentos.

Asimismo, como el circo tendrá éxito y será rentable si cada persona hace el trabajo preciso en el momento preciso, ya que si alguien no está concentrado en la ejecución correcta de su trabajo generará consecuencias negativas para toda la organización, debe reconocer la importancia de los integrantes de cada número y brindarles constantemente refuerzos positivos por su buena actuación, hacerles observaciones constructivas por sus actuaciones negativas y procurar que sean atendidos en sus auténticas necesidades, que van más allá de las obvias, para que cada persona sienta que realmente se valora su contribución.

Por lo tanto, el jefe de pista deber tener en cuenta los siguientes aspectos:

01—Elaborar una programación de los números que van a presentarse en cada pista.

02—Comprobar que cada número está listo antes de ordenar su entrada a la pista.

03—Saber en cual pista debería estar en cada momento.

04—Prestar toda su atención a la pista en que está y luego, cuando llega el momento, pasar a la otra lo más rápidamente posible.

05—Conocer los números que deberían estar en cada pista en cada momento.

06—Decidir en qué número debería centrarse en cada momento concreto.

07—Saber lo que debe hacer para distraer al público si, por algún imprevisto de última hora, hay una pequeña demora para el inicio del siguiente número

08—Saber cuándo debe cambiar el orden de un número, pasando al siguiente que sí está preparado.

09-- Mantener la mejor relación con cada uno de los artistas

10—Estar permanentemente informado sobre lo que piensan los clientes del circo.

Ahora, imagínese que usted es el jefe de pista de su propio circo, es decir, de su vida. Allí también tiene que administrar tres pistas y, de paso, actuar como artista en cada una de ellas:

Personal è salud, estudios, aficiones (lectura, música, gimnasia, recreación….), espiritualidad, etc.

Profesional o laboral èocupación, especialización, actualización, etc.

Relaciones è familia, vecinos, colegas, jefes, compañeros de trabajo, proveedores, clientes, empleados, y otras personas que pueden prestarle una valiosa ayuda dentro de su propio campo de relaciones, como: políticos, abogados, obispos y militares.

Observe que con mucha frecuencia no actuamos como el jefe de pista de nuestro propio circo existencial, sino que tratamos de atender simultáneamente las tres pistas con números que consumen nuestro tiempo y energía, llegando a sentir que esas cosas van a aplastarnos, como si estuviéramos haciendo “malabares con elefantes”. También puede ocurrir que actuemos saltando de una pista a otra, aceptando los números que nos parecen más fáciles, cómodos o agradables en ese momento; y vivimos ocupados, pero con la sensación de no alcanzar los resultados más importantes para nuestra vida. O puede ser que nos concentramos solamente en una pista, por ejemplo, la Profesional; y aunque allí nos pueda estar yendo bien, al no tener nada en marcha en la pista Personal ni en la de Relaciones, a la larga se afectará nuestro rendimiento en el trabajo y se deteriorará la relación familiar, vendrá el alejamiento de los amigos y aparecerán quebrantos constantes en la salud física y mental.

Pensemos que en cada momento de nuestra vida solamente podemos atender una pista, y preguntémonos: ¿en qué pista debería estar en este momento? y ¿en qué número tendría que centrarme ahora?, porque este enfoque nos ayuda a ubicarnos mejor en el presente. Por eso, elijamos siempre en que pista trabajar y concentrémonos en el número adecuado…

¡Manos a la obra! Tome papel y lápiz… dibuje tres círculos grandes… márquelos (Personal – Profesional – Relaciones) y comience a organizar sus actuaciones:

1-- Elabore una lista de las actividades actuales que deberían estar en cada una de sus pistas.

2—Elabore también una lista de los recursos o personas que necesita para tener éxito en cada uno de sus “números”; y el que no pueda desarrollar ahora porque requiere de un recurso previo, regístrelo en la programación de la semana siguiente. Recuerde que todo lo relacionado con cada número debe estar listo antes de ordenar su entrada a la pista.

3—Prioríce las actividades según su importancia, empezando por aquellas que deben estar en la pista justo ahora; apóyese en las dos preguntas arriba mencionadas para planear el orden de los números. Y procure no distraerse en ningún número; recuerde que debe cumplir su programación.

4—Tenga en cuenta que no debe colocar simultáneamente números de igual importancia en las tres pistas, para evitar la tendencia a estar físicamente en un número y mentalmente en otro. Mantenga su efectividad programando los números importantes en diferentes momentos.

5—Recuerde que cada número debe servir al éxito general del circo; por lo tanto, debe tener un propósito. Esto le ayudará a evitar una elección equivocada fundamentada en la emoción, la pereza, la conveniencia o la presión de otros. Antes de sacar un número a una de sus pistas, pregúntese: ¿Es un número acorde con mi circo? ¿Cuándo debería aparecer este número?

6-- Tenga en cuenta al artista, que es usted mismo. Interésese en conocerse mejor para trabajar en el mejoramiento de su personalidad. Preste atención a sus auténticas necesidades. Organice actividades para motivarse a ser cada día mejor y para trabajar con mayor entusiasmo.

7—Recuerde que su circo es tan bueno como lo sea su próxima función. Preocúpese por conocer la opinión de otras personas respecto a usted en aquellos aspectos que hayan podido afectar la experiencia de ellos sobre su forma de actuar; así conocerá mejor si está cumpliendo sus propósitos.

8—No estructure su programa de hoy con demasiados números; deje margen para las interrupciones generadas por otras personas, por el tráfico vehicular o por otras circunstancias.

9—Registre también actividades que deberá realizar más adelante, o nuevos números que quizás deba incorporar a su circo, con el fin de tenerlos en cuenta al realizar una programación futura.

10- Procure siempre actuar como un jefe de pista estupendo y como un artista genial; y que todos sus días sean días de circo. Concentre su tiempo y su energía en las cosas que más importan para su vida. Dedique tiempo cada semana a analizar que debería suceder en cada pista y luego organice los números necesarios para conseguir una actuación efectiva. Recuerde: para que las cosas mejoren, tiene que hacerse con el control de su vida en lugar de dejar que las circunstancias lo controlen.

*Resumen y adaptación de Orlando Rojas Fernández. Junio de 2011.

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